Escena 2: Todo bajo control
-¿Como estas tan segura de que va a funcionar?- pregunto Jacqueline
-Tengo un don para hacer que las cosas funcionen ,Jaqui querida, deberías saberlo.-contesto Cecilia.
-Lo único que sé, es que estás rematadamente loca.
-Loca y condenadamente linda ¿Qué más puedo pedir?
-¿Un cerebro?
-Lo tomaré en cuenta, nena, me lo podrías dar de cumpleaños ¿no?. –vuelve la vista hacia los tubos de ensayo- y el toque final- empieza a agregar unos polvitos en c/u de los tubos de ensayo.
-Y ahora ¿que?-Pregunto Jacqueline
-Esperar.-respondió Cecilia
-¿Esperar? ¿Qué?
-A que nuestro invitado llegue. Espero que no tarde quiero llegar temprano a casa.
-¿Invitado?- Jacqueline puso cara de concentración, después cambio si cara por una de autosuficiencia- sabes cuando alguien quiere ligarse a un chavo por lo general lo invita al cine o salir por ahí; no a ver un experimento de química.
-¿Chavo? ¿Que te hace pensar que es un hombre?
-Pues dijiste invitado, no invitado.
-Touche- reconoció Cecilia- pero no es para ligarme a alguien, tengo mejores tecnicas para ligar; es para nuestro vise-presidente.
-¿Anthony?
-Yup. Últimamente lo he visto algo agobiado y se me ocurrió que esto podría ayudarlo.
- ¿Y como se supone que un experimento de química ayude a alguien?, seria mejor que le bajaras el trabajo del concejo, bastante tiene con el examen de la universidad.
-Mmm…- Cecilia se quedo pensativa y al fin contesto- podría pero no, eso seria demasiado convencional, además que le hago quería intentar esto… y pensé que le haría gracia verlo.-añadió con una sonrisa peligrosa.
-¿Gracia? ¿Que se supone que le tiene que dar gracia?-A Jacqueline no le hacia nada de gracia ver esa sonrisa, que por lo generalmente terminaba en problemas para ella y Anthony, podía agregar también que la presidenta y ella tenían conceptos muy diferentes de algo que pudiera resultar gracioso
-Pues el experimento claro esta.-Al ver la cara de Jacqueline añadió.-Quimica basica nada puede a salir mal.
-Eso dijiste la vez pasada y te recuerdo que incendiaste la mesa… y las cejas de la maestra…-dijo Jacqueline recordando que la maestra los saco del laboratorio por 2 semanas.
-¡Bah! eso solo fue un pequeño error de calculo.-dijo mientras colocaba un poco del contenido de los tubos en unas varillas de hierro y las colocaba en la gradilla mientras las encendía al tiempo que ponía a calentar una capsula de porcelana con una mezcla extraña en ella.
-Solo te digo que cuando esa cosa explote, no recurras a mí llorando y pidiendo ayuda. Te conozco bien y sé que…
-Protégete.
-¿Qué?
Jacqueline lo mira interrogante y ve en Cecilia un poco de temor mientras se va alejando de los tubos con siglillo.
-Que te protejas ¡Va explotar!
Se protege con los dos brazos sobre la cabeza y espera a que todo pase. Pero después de unos minutos, lo único que escucha es la risa de Cecilia amortiguada por unos ruiditos de pequeñas explosiones.
-Te dije que tenía un don, Jacqueline querida.
La escena con la que Anthony se encontró al llegar al laboratorio de química fue a Jacqueline en cuncliyas con los brazos en la cabeza y a Cecilia riéndose, ,mientras unas llamas de hermosos colores ardían en la gradilla .Después de unos segundos Cecilia reparo en su presencia y sonrió.
-¿Y que guapo? ¿Te gusta lo que ves?-Dijo viendo como Anthony se quedaba viendo las llamas de colores.
-Si-contesto sin pensar, luego al ver la cara de suficiencia de Cecilia cayo en cuenta de su error -Ah…no…esto.. lo que yo quise decir… es que las llamas....-a medida que hablaba el color rojo de su cara se intensificaba-no es que estén mal.. pero…
-Te entendemos, casanova-dijo picaramente Jacqueline
-Espero haber encendido el color de tu día, Anthony… -dijo Cecilia con una sonrisa-que cursi sonó eso… -añadió con cara de asco.
-Gracias.-contesto Anthony con una sonrisa que hizo que la cara de Cecilia cambiara a una de sorpresa con algo de nerviosismo.
-Ya vez, Jacqueline querida, nada exploto o se incendio, mas que lo que se tenia que incendiar claro esta, es que soy tan genial que nada se sale de mi control…
-¿Jacqueline querida? De cuando a acá le dices así- intervino Anthony.
-Pues...-medito un poco- la verdad es que no lo se solo se me ocurrió y… ¡AHH!- una enorme llama esmeralda se alzo frente a Cecilia que grito y se sorprendió tanto que se cayo del banco donde estaba sentada.
-Todo bajo control ¿eh?.-dijo Jacqueline con ironía.